El escolta Ray Allen no pudo elegir mejor noche para mostrar al mundo del baloncesto su clase que la dedicada a guardar un minuto de silencio en honor del legendario ex entrenador John Wooden, falleció el pasado viernes.
Durante el segundo partido de la Finales de la NBA, que disputaron Los Ángeles Lakers y los Celtics de Boston (94-103), la NBA quiso que la memoria y legado de Wooden estuviese presente antes que las acciones individuales de Allen convirtiesen la noche en histórica con una actuación de récord.
El minuto de silencio para honrar al legendario Wooden, el mejor entrenador universitario de todos los tiempos, tuvo también como protagonistas a sus discípulos predilectos con los equipos de UCLA: nada menos que los miembros del Salón de la Fama los ex pivotes Kareem Abdul Jabbar y Bill Walton.
Ambos fueron los encargados de recordar el legado único que Wooden dejó como deportista y persona antes de morir a la edad de 99 años.
"Es muy difícil para mí poner en palabras la grandeza que tuvo John Wooden", declaró Abdul-Jabbar, que tuvo que regresar de urgencia de España para poder ver a su maestro en el hospital antes de que falleciese el pasado viernes. "Era algo más que un entrenador de baloncesto".
Abdul-Jabbar no dudo en admitir que haber tenido a Wooden en su vida fue toda una "bendición" y que estaría siempre "agradecido" por haber sido uno de sus estudiantes.
El ex pívot de los Lakers fue uno de los pocos privilegiados que tuvo la oportunidad de darle el último adiós al "maestro" antes de que falleciese.
Por su parte, Walton recordó lo que siempre les decía Wooden a los jugadores de sus equipos antes de comenzar cada partido y con los que consiguió una marca de 10 títulos nacionales al frente del programa de baloncesto de UCLA, incluidos siete consecutivos.
"Lo he hecho lo mejor que he podido. El resto es algo que les corresponde a ustedes", reveló Walton.
El ex entrenador de los Trail Blazers de Portland dijo que ahora que ya no estaba Wooden era el momento de mantener más vivos que nunca los ideales de paz, amor, excelencia, educación y servicio.
La misma filosofía que fuera del campo practica Allen, todo un ejemplo como persona y profesional, que en una noche tan especial se convirtió también en el gran protagonista y héroe deportivo al establecer una nueva marca en las Finales de la NBA con ocho triples encestados después de 11 intentos.
El triple de la nueva marca de Allen se dio cuando quedaban 4:42 minutos en el tercer período del partido del domingo para superar la que compartía, de siete, con Scottie Pippen (Chicago) y Kenny Smith (Houston).
Allen, que acabó el encuentro con 32 puntos -máximo encestador-, también anotó siete triples ante los Lakers en un partido de las Finales de la NBA que hace dos años disputaron ambos equipos para ganar (4-2) los Celtics en la serie al mejor de siete.
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